BITACORA DE LA PANDEMIA








22 de marzo de 2020

Aunque Bogotá tiene 4 días de haber dado inicio al simulacro de cuarentena obligatoria, yo estoy confinada en mi hogar desde el 14 de marzo, es decir no salgo a la calle hace 6 días, lo cual es muy poco, aun no pierdo la calma, aún estoy actuando de forma asertiva y controlada; Sin embargo están sucediendo cosas que están poniendo a prueba mi estabilidad emocional y mental, no puedo negarlo mi corazón me manda la señal constante de miedo y prevención, siento pensamientos negativos sobre como esto puede empeorar, trato de respirar y pensar al mismo tiempo (ya ni eso estoy controlando).

Mi País Colombia, ha decretado la cuarentena obligatoria a partir del martes 24 de 2020, esto significa que todos debemos estar en aislamiento obligatorio. Hoy puedo ver las calles desoladas desde la ventana de mi edificio y solo puedo decir que el escenario es apocalíptico, es un hecho probado que esta situación es seria.

Sin embargo, algunas personas no han acatado la medida, es fácil comprobar que la raíz de todos los  problemas del mundo se encuentra en s nuestra propia manera de comportarnos, estamos viviendo una etapa crucial para ganarle la batalla al COVID-19, en este momento no hay vacuna que contrarreste el efecto del virus una vez entra en nuestro cuerpo te convierte en portador sin síntomas y foco de transmisión o en 14 días se manifestará con fiebres en algunos casos tos y dificultad para respirar, aun así  algunos están esparciendo el virus de manera irresponsable, moviéndose por el territorio como lombrices desesperadas en el barro húmedo, creyéndose inmortales y sin ningún atisbo de humanidad pues no piensan en los otros en su prójimo, esta situación me confirma que aunque somos el país de la fe y el sagrado corazón las personas no tienen compasión por el otro.

Hoy la cifra oficial del estado frente al virus es de 231 contagios, 2 muertos y 3 recuperados, las cifran aumentan drásticamente mientras todos nos lavamos constantemente las manos hasta que se destiñe la piel y se reseca la vida pensando y pidiendo a Dios y a cualquier energía poderosa que se detenga esto y que despertemos de esta pesadilla denominada CORONAVIRUS COVID-19, lo único cierto es que solo podemos detener la avanzada del virus si nos ailsamos del todo,  pero parece que no esta funcionando, me preocupa el camino que esta tomando esto, solo anoche  el pánico se apoderó de las prisiones, un motín acabo con la vida de 23 reclusos, quemas de colchones, gritos, helicópteros y metralla, todo se escuchaba a lo lejos como un caos en las inmediaciones de la cárcel modelo de Bogotá.

Anoche no pude dormir espero que hoy lo logre … estamos en tiempos de incertidumbre.

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